Tras ocho años al frente de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el educador español Mariano Jabonero deja este diciembre una institución convertida en una red de cooperación “muy americana”, con 23 países integrantes, más de 600 proyectos anuales, millones de beneficiarios y reconocida con el Premio Princesa de Asturias. Su última batalla es también una idea política: América Latina no es la periferia de Occidente, sino una de sus partes esenciales